Hay cosas que sencillamente no se negocian, ideas en las que nunca entraremos en acuerdo y posturas que jamás cambiaremos. Somos radicales en lo que pensamos y agresivamente determinados, nadie va a cambiar nuestro modo de pensar porque nacimos para creer en esto. Y sabemos que hay que cosas que los demás no comparten y algunos miran mal, pero nuestra identidad va por encima de eso, nuestros principios no están condicionados a nada, de hecho, no nacimos para complacer los gustos de la gente, fuimos colocados en el mundo para ir en contra de la corriente. Aunque vivimos aquí, un mundo dominado por leyes y decretos puestos para complacer a los hombres, donde muchos de los cuales no están bien vistos por nuestro Dios, no son sujetaremos al sistema, si este intenta afectar nuestros valores. No toleramos nada que vaya en contra del Dios verdadero, el cual ninguno de ellos conoce, y estamos conscientes de que Él mismo nos puso aquí para ser luz en medio de la oscuridad. Somos jóvenes y ...
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